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martes, 31 de diciembre de 2013

Página 365.

Siempre he pensando que lo bueno de acabar un año, es que puedes volver a empezar de cero.

Puedes escribir una lista con las mil cosas que quieres hacer y cambiar, y no acabar cumpliendo ni la mitad.

Puedes volver a tener esa ilusión en el pecho en pleno enero,
que esa ilusión se quede en las vías de la línea 6 del metro,
y entonces decidir echar por tierra febreros de mierda.

Puedes pasar el peor marzo de tu vida y tener a tu lado personas dispuestas a levantarte,
y que te hagan volver a creer en primaveras de vidas nuevas.

Puedes coger aviones a Roma con tu mejor amiga,
perderos en un mapa,
y moriros de la risa después.

Puedes cortarte el pelo en un impulso para obligarte a pensar que has cambiado, y arrepentirte 5 minutos después.

Puedes salir de los números rojos, y intentar ponerle mejor cara a los días grises.
Incluso puedes decidir volver a buscar el amor, hasta que entiendas que es él el que tiene que encontrarte a ti.

Puedes volver a hacer correr las cremalleras de tu maleta metiendo en ella un septiembre, medio armario, y 600 km hasta Barcelona

Puedes equivocarte mil veces, que todos tus planes cambien, y pasarte dos meses sin ganas de nada.
Puedes aprender que a veces la vida tiene mejores planes para ti,
y que a veces, cuando un despacho se cierra, son tres corazones los que se llenan.

Puedes dejarte sorprender.
Y hasta puedes acabar sorprediéndote de verdad.

Puedes ver como te ha vuelto a crecer el pelo,
como ha vuelto la vida a tus cuadernos,
y ver como vuelves a ser tú, siendo otra al mismo tiempo.

Puedes comprar billetes de tren a las tres de la mañana y empezar noviembre entre el frío y Madrid,
llevándote de allí la sonrisa más grande que hayas visto en un cuerpo tan pequeñito.

Puedes dejarte noviembre sin escribir, y saber que por fin,
todo vuelve a estar en su lugar.



Puedes colocarte al borde del precipicio de un 31 de diciembre,
girar la cabeza hacia atrás y pensar,

que aunque no haya sido perfecto, no cambiarías nada.
Absolutamente nada.



                                                                                                                 
                                                                                                   Querido 2014, ¿empezamos de 100?



3 comentarios:

  1. Me encanta la entrada, di que sí que a pesar de todo, lo único importante es quedarte con ese buen sabor de boca que se te queda tras darte cuenta que has vivido un gran año y que ahí en la vuelta de la esquina tienes otro esperandote ;)

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