Seguidores

domingo, 28 de abril de 2013

Domingo como día internacional de echar de menos.

Otra vez vuelve a ser domingo.
Un domingo de lluvia, de los de mirar por la misma ventana de siempre y dejar que los recuerdos me inunden los ojos a destiempo.
De los de echar de menos, sin llegar a entender muy bien por qué.
Tal vez sea porque los domingos siempre han sido el más puro epílogo de las cosas buenas que se van y el prólogo de todo lo malo que está por llegar. De lo que aún no ha llegado y tú quisiste dejar atrás.
Pienso, y siempre llego a aquella tarde, a aquel cercanías, y a esas ganas desbocadas por llegar.
A un corazón acelerado, un móvil sin batería y una historia a medio contar.
Como esa ciudad tan grande en la que sólo había un sitio donde de verdad me apetecía perderme y estar.
Son cosas que nadie puede entender, porque nadie puede meterse en la piel de los demás, mirar por los mismos ojos, y latir por la misma casualidad que un día decidió cruzarse conmigo.
He dejado de buscar razones, aunque en mi cabeza sigan sonando las mismas preguntas.
He intentado dejar de comerme la cabeza y empezar a comerme el mundo para entender que llega el domingo y sigo echándote de menos, y que este menos sólo va a más.
Que aunque siempre tenga mil formas de escribirlo  sólo tengo una de sentirlo.

Que otra vez vuelve a ser domingo y me vuelven a sobrar las ganas y a faltar el valor.
Que otra vez me sobra todo... y me faltas tú.






















Puente Milvio. Roma, Italia.

3 comentarios:

  1. ¡Hola! es cierto que a cada uno le duele lo suyo pero todas las puertas se abren y se cierran y como leí alguna vez: lo que es para ti no pasará de largo.
    Una foto hermosa, saludos afectuosos

    ResponderEliminar
  2. Yo también tengo una tarde que recordar los domingos...

    ResponderEliminar
  3. Hay que echarle ganas y coger el toro por los cuernos.
    Dilo todo, suéltalo.
    Un besazo!

    ResponderEliminar

Entradas.