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lunes, 8 de abril de 2013

Cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos.

Suenan unos tacones.
Unos pies doblan la esquina y suben las escaleras del portal.
Una chica sube tres pisos, abre la puerta y entra en su habitación.
Se tira en la cama sin quitarse los zapatos, coge un cuaderno y empieza a escribir;
El invierno se va quedando atrás y poco a poco va intentando cambiar los recuerdos por nuevos proyectos.
Las lágrimas de febrero se cambian por sonrisas en un pleno abril que, sinceramente, aún lo siente demasiado frío sin él.
Hace un tachón y sigue escribiendo.
Siente que todo lo escrito meses atrás ya no la representa, que el sonido de sus pasos no se corresponde con el sonido que hacen sus ganas de volver a ser ella.
Que sí, que lo de pasearse por bocas ajenas los viernes por la noche pierde el sentido cuando llega el sábado y sigue siendo la misma persona la que le vuela la cabeza.
Que sí, que lo sabe.
Pero sigue escribiendo y sigue tachando.
Ha sido capaz de aprender mucho en muy poco tiempo.
Ha sido capaz de ver que la vida siempre es buena cuando aprendes a quedarte con lo bueno, olvidar lo malo y querer a los que te quieren. Siempre.
Que lo de querer por querer, romper a llorar, destrozarse un poco más y volver a empezar es algo que ella ya conoce demasiado bien.
Que ha aprendido a saber dejarlo de intentar, a dejar de ir detrás, a aceptar, asumir y frenar;
Frenar para poder ver lo que ella ha tenido detrás.
Frenar para volver a tener algo por lo que apostar.
Frenar, en definitiva, para volver a ser la que era.

Escribe las dos últimas frases y, con una sonrisa, cierra el cuaderno;
Un invierno se ha vuelto a ir.
Una primavera llega a cambio de una vida nueva




3 comentarios:

  1. 'Que sí, que lo de pasearse por bocas ajenas los viernes por la noche pierde el sentido cuando llega el sábado y sigue siendo la misma persona la que le vuela la cabeza'.
    Y ahí es donde he pensado, ¡sal de mi cabeza!
    Que eso de que un clavo saca otro clavo... yo no lo tengo del todo claro.

    www.vamosafumarnos-la-ciudad.blogspot.com

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  2. llega el sabado y sigue siendo la misma persona la que le vuela la cabeza...me encanto tu blog, este texto cortito dice demasiadas cosas, y por supuesto que a base de golpes se va pasando de un invierno a una primavera. Pasate cuando quieras por mi blog =) Un saludo.

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