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lunes, 5 de marzo de 2012

Suave. Efímera.

Hacía tiempo que el despertador no sonaba, el mismo tiempo que huelo con añoro las sábanas para buscar ese olor impregnado que se va desvaneciendo poco a poco. Los escasos rayos de sol llevan torturándome todo el día sin dejarme encontrar la paz del sueño, traicionándome ante los verdugos del remordimiento.
Mi único amigo es el caos, me acompaña en forma de botellas de alcohol vacías, ceniceros llenos y cristales rotos. La razón me dijo que me despidiera de él, y ayer fue nuestra última noche.
Dejo abierta mi puerta y me dispongo a empezar el paseo más importante de mi vida con una chaqueta vieja y uno de los últimos cigarrillos entre mis labios. Observo que Febrero ve una ciudad indiferente, ruidosa, llena de hormigas con su rumbo establecido. Empieza a llover, no importa, un color bien recibido para este cuadro pintado de gris.
No camino sin rumbo con la cabeza llena de pensamientos sobre escenas pasadas, ni de sentimientos de culpa ni de odio, simplemente la tengo contaminada de ese vacío que se deshace de las escenas en las que la vida ganaba nuestra particular partida de ajedrez.

Estoy llegando a la gran cita, donde mi dama me espera, en aquel puente rojo de la bahía de San Francisco; por suerte o por desgracia aún no la conozco, pero sé que es la única persona que me puede ayudar a poner fin al sufrimiento por un futuro sin esperanza.

La veo a lo lejos y me acerco, ella me sonríe.

-Llegas pronto- me dijo.
-No me intentes convencer, estoy completamente decidido.
-Sabes perfectamente que no es mi trabajo influir las decisiones de los demás- dijo después de soltar una carcajada.
-Eres cruel.
-No lo soy, sólo que me tenéis mal considerada.
-Bueno, ha llegado la hora- dije después de un largo silencio.
-Espera.
-Pensaba que no era tu trabajo demorarme.
-Sólo quiero un cigarrillo, no los vas a necesitar a partir de ahora.
-Lo sé, dime, ¿qué hay al otro lado?
Se enciende el cigarro, me mira y me contesta.
-Nada.
Se da media vuelta y empieza a caminar. Aparto la mirada de su figura y la dirijo hacia mi destino, pienso durante tres segundos en una frase digna de despedida pero no la encuentro. No me da tiempo, el final está demasiado cerca.



, Por Eric.

7 comentarios:

  1. QUE GRANDE¡¡ la última parte me ha dejado los pelos de punta... GENIAL:p

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  2. Me gusto mucho tu blog! Te espero por el mio :D te sigo!!!

    http://suminoritsu.blogspot.com/

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  3. Wow. Simplemente, wow. He de reconocer que tu blog me ha dejado impresionada :)
    También he de decirte que yo también me siento identificada con muchas de tus entradas y que me pasaré a verlo más a menudo! :D
    Muchas gracias por comentar y dejar tu opinión! No me disgustaría ver más comentarios tuyos por mi blog! jaja :))
    Un saludo, desde la segunda estrella a la derecha ;)

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  4. Hermoso blog & hermosa entrada!
    Me encantó ese mini diálogo ♥

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  5. Lo escribiste tu? es precioso!
    te espero por mi blog, te sigo:)xx

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  6. Me encanta sigue asi porfavor que seguire pasandome

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